Su vida y su muerte
“Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”. El amor y la bondad de Dios para todos aquellos que se refugian en él, es la mejor forma de encontrar sosiego a todo aquello que nos mortifica. Las últimas palabras de Jesús en la cruz fueron estas, con ellas se destaca la actitud de abandono y confianza absoluta en el Padre con que él vivió su vida y su muerte.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario