Los minerales cumplen funciones esenciales para el buen funcionamiento del organismo, pero ¿qué pasa si el cuerpo humano recibe una dosis excesiva de estos micronutrientes? La nutrióloga clínica Rosa Lluberes asegura que la toxicidad por ingesta de minerales a través de los alimentos es poco frecuente; sin embargo, puede presentarse, por ejemplo, debido a la sobredosis de minerales de uso medicinal.
La especialista del centro de medicina estética y nutrición Cifré detalla algunas de esas consecuencias.
En el caso de toxicidad por ingesta de calcio medicinal, explica Lluberes, puede llegar a producir pérdida de tono muscular, estreñimiento, aumento en la producción de orina, náuseas y finalmente confusión mental, coma e incluso la muerte.
El desarrollo de cálculos y calcificaciones se ven con poca frecuencia y “solo ocurre en casos muy concretos e individuos susceptibles”, añade la doctora.
Tampoco se conocen, dice, fenómenos toxicológicos debido a la ingesta abusiva de alimentos con hierro, uno de los minerales más abundantes en el organismo humano.
“Sí han sido descritos casos de intoxicación en la ingesta de hierro medicinal, principalmente en niños”, señala Lluberes.
La dosis letal para un niño equivale a tres gramos de sulfato ferroso; para un adulto, a entre 200 y 500 miligramos por kilogramo de peso (mg/kg).
Por otro lado, el exceso de hierro puede ocasionar una condición conocida como siderosis o depósito de hierro en los tejidos.
“Esta condición la padecen algunos alcohólicos y puede ser frecuente en personas que utilicen ollas y calderos de hierro para cocinar”, explica Lluberes.
Vómitos, diarrea y lesiones en el hígado e intestinos se encuentran entre los síntomas de este problema.
Según la doctora, el zinc se encuentra entre los menos tóxicos de los minerales. Sus efectos dañinos se han observado tras la ingesta de alimentos preparados en recipientes galvanizados. ¿La consecuencia? Erosión gástrica, caída de la función inmune, reducción del colesterol bueno, alteraciones gustativas, dolor de cabeza, fiebre, náuseas y vómitos.
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OTROS ELEMENTOS Y SU REPERCUSIÓN
Sodio
Efectos conocidos por la mayoría incluyen presión arterial alta y retención de líquidos. Su exceso, asimismo, causa debilidad muscular, ritmo cardíaco anormal y vómitos.
OTROS ELEMENTOS Y SU REPERCUSIÓN
Sodio
Efectos conocidos por la mayoría incluyen presión arterial alta y retención de líquidos. Su exceso, asimismo, causa debilidad muscular, ritmo cardíaco anormal y vómitos.
Selenio
La selenosis desencadena inhibición del crecimiento, cirrosis hepática y agrandamiento del bazo.
La selenosis desencadena inhibición del crecimiento, cirrosis hepática y agrandamiento del bazo.
Además, produce caída del cabello, lesiones en la piel, indigestión y problemas del sistema nervioso.
Cromo
De acuerdo con Rosa Lluberes, los trabajadores de la industria que usan este elemento constituyen el único grupo en riesgo de intoxicación.
De acuerdo con Rosa Lluberes, los trabajadores de la industria que usan este elemento constituyen el único grupo en riesgo de intoxicación.
Manganeso
En mineros o trabajadores expuestos a altas concentraciones de manganeso en el aire se manifiestan desórdenes del sistema nervioso.
En mineros o trabajadores expuestos a altas concentraciones de manganeso en el aire se manifiestan desórdenes del sistema nervioso.
Cobre
Por vía oral resulta poco tóxico. Y es que, según los investigadores, el ser humano sano puede tolerar una ingesta diaria de 200 miligramos durante un período prolongado.
Por vía oral resulta poco tóxico. Y es que, según los investigadores, el ser humano sano puede tolerar una ingesta diaria de 200 miligramos durante un período prolongado.
En intoxicaciones agudas aparecen síntomas hemolíticos acompañados de lesiones en el hígado y cerebro.
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