miércoles, 30 de diciembre de 2015

El Año Nuevo en Times Square, entre lujos y medidas de seguridad

NUEVA YORK. El descenso de la bola en Times Square, que marca el inicio del nuevo año desde 1907, se ha convertido en una imagen reconocible a nivel mundial.
Esta vez, el espectáculo está regido por amenazas terroristas tras los ataques a Paris. La ciudad de Nueva York ha preparado un plan de seguridad “más amplio que nunca” con unos 6.000 policías para los festejos de la llegada del Año Nuevo en Times Square, que suelen congregar hasta un millón de personas, indicó el alcalde Bill De Blasio.
En medio de la preocupación por las posibles amenazas terroristas contra la ciudad que sufrió los ataques del 11 de septiembre de 2001, De Blasio aseguró que el jueves 31 de diciembre habrá en las calles un “enorme número de policías”, incluyendo más de 500 hombres de la nueva unidad antiterrorista, “Comando de Respuesta Crítica”.
Mientras tanto, ayer los equipos instalaron 288 nuevos y relucientes triángulos de cristal Waterford que conforman la reconocida bola. Los cristales diseñados especialmente son creados por artesanos Waterford y están hechos para soportar fuertes vientos, lluvia y cambios de temperatura. La bola, el ícono de la víspera del Año Nuevo en Nueva York, debe ser resistente porque se coloca a una altura de 143 metros (470 pies) sobre Times Square.
El Año Nuevo en Times Square, entre lujos y medidas de seguridad


La otra cara de estas medidas de seguridad históricas y preparativos de último minuto, es la expectativa generada. El show de fin de año en Times Square es seguido por alrededor de 1,000 millones de personas en todo el mundo por televisión. La versión de este año eserá amenizada por las figuras de la música pop Jessie J, Carrie Underwood, Demi Lovato, Luke Bryan o Maluma, entre otros.
Además, quienes no tengan problemas de presupuesto quizá se aventuren a pagar bastante más de lo habitual en los restaurantes de la zona, aunque eso sí, tendrán que preparar al menos 400 dólares por persona, según recogía The New York Post.
Ese precio es el del menú de fin de año en el Olive Garden de Times Square, donde solo prometen “visión limitada” del espectáculo.
También se disparan los precios en el Bubba Gump Shrimp, donde esa noche hay que desembolsar 799 dólares por persona, pese a que en ese mismo lugar un plato de sus famosas gambas homenaje a la película “Forrest Gump” solo cueste 15 dólares.
Este 31 de diciembre se cumplirán 111 años desde que los dueños del número 1 de Times Square decidieran celebrar una fiesta en su último piso.
La primera vez que la bola bajó tras una cuenta atrás fue en 1907 y desde entonces se ha convertido en un evento icónico de Nueva York y en una tradición de recepción del año nuevo.
Durante más de seis horas, y una vez los organizadores han separado a los asistentes en distintas áreas para garantizar la seguridad de la zona, empiezan las actuaciones para distraer la larga espera.
Quince minutos después del fin de fiesta y el “beso de año nuevo” tocará abandonar el lugar, una tarea que puede llevar otra hora entera, para dejar paso al batallón de la limpieza.
Al día siguiente Times Square tiene que seguir siendo Times Square.El Año Nuevo en Times Square, entre lujos y medidas de seguridad

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